Una receta de TODA la vida.
En 1990 abrimos una pollería pequeña en Aristóteles 4, Ciudad Lineal, con un horno, una receta y la idea de que el barrio necesitaba un sitio donde el pollo asado supiera a domingo cualquier día de la semana.
Desde entonces ha cambiado de manos y de equipo, pero no lo que importa: el punto exacto del horno, el respeto por el producto y la cola que se forma cada mediodía en la puerta.
Hoy, con la misma receta de siempre, damos el salto a franquicia.
Abre tu Asador Robledo
Una receta de toda la vida, un modelo fácil de gestionar y nuestro apoyo desde el primer día.

